200 intoxicados y 5 muertos por comer lechuga

200 intoxicados y 5 muertos por comer lechuga

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El pasado mes de mayo de 2018 en EEUU se reportaron aproximadamente 200 casos de intoxicación alimentaria producida por el consumo de lechuga romana pre envasada en todo el país. Se trata del mayor brote multiestatal desde el año 2006. De los 200 consumidores de esta lechuga aproximadamente 90 fueron hospitalizados de carácter grave y murieron cinco personas a causa de la intoxicación.

 

En este artículo analizaremos la noticia junto a las posibles soluciones y alternativas que lanzaron las organizaciones sanitarias.

 
 

¿Qué fué el causante?

 

La intoxicación se dió al consumir lechuga romana pre-envasadas en bolsa las cual, debido a sus procesos de obtención había sido afectada por una cepa virulenta de la bacteria Escherichia coli (E.coli O157:H7). Esta cepa ha infectado los cultivos de lechuga romana en la región de Arizona que se comercializaban por todo el país.

 
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Escherichia coli afecta principalmente al tracto digestivo provocando dolores y calambres estomacales, vómitos e incluso diarrea sanguinolenta. Pero, lo realmente peligroso y mortal de esta micobacteria es la capacidad que tiene de sintetizar una toxina llamada “Shiga”, que ataca de forma directa a los glóbulos rojos de la sangre provocando una fuerte inflamación que puede terminar con perforación del colon, derrame cerebral o parálisis de los riñones obligando a los que la sufren a tener que hacer diálisis de forma inmediata.

 
 

¿Dónde y a quién afectó?

 

La lechuga que se cultivó en Arizona, se vendió por todo EEUU provocando diferentes intoxicaciones en las diferentes regiones de este país. Se calcula que afectó a 30 estados.

 

Los principales afectados por esta intoxicación fueron personas consideradas dentro de los grupos de riesgo, es decir, la mayoría de ellos eran personas grandes o personas con problemas digestivos previos. No obstante, la cantidad de E. Coli era tan elevada que también se diagnosticaron casos en personas completamente sanas.

 

Los datos finales fueron los siguientes:

 
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¿Cómo llegaron las E.Coli a la lechuga?

 

Se desconoce en qué momento de la elaboración se contaminó. Todo proceso de elaboración conlleva unos rigurosos métodos de prevención para evitar la aparición de patógenos. No obstante, claro está que durante la elaboración de esta lechuga algo falló.

 

La contaminación puede venir desde el momento que el alimento está en la granja, hasta el punto donde se almacena en las diferentes bolsas en la fábrica. El origen de la E.Coli puede ser desde una mala higiene de alguno de los trabajadores, hasta una contaminación causada por la presencia indebida de algún roedor, alguna ave u otros animales que llevaran con ellos la E.coli.

 
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Se cree que una vez se almacenó en las bolsas, debido a la pérdida de agua de las lechugas, las E-Coli terminaron en las paredes de las bolsas y se empezaron a reproducir sin parar hasta que el producto era consumido.

 
 

¿Cómo respondieron las organizaciones sanitarias?

 

Los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) ordenaron retirar por completo todas las bolsas de lechuga romana procedentes de los campos de Arizona. Además lanzaron un mensaje a todos los comercios de restauración que no compraran lechuga romana si no sabían la procedencia de la misma. Ambas órdenes afectaron a todas las regiones de EEUU y a los países vecinos como Canadá.

 
 

¿Cómo reacciona nuestro cuerpo a la entrada de microorganismo?

 

Los alimentos crudos y sin procesar es habitual encontrar grandes cantidades de organismos patógenos. Estos llegan al alimento normalmente cuando está creciendo en el campo a través del aire o por contacto con el suelo. No obstante, existe una gran variedad de microorganismo patógenos, por lo que la ley estipula los límites máximos en UFC (unidades formadoras de colonias) que pueden haber en los diferentes alimentos para cada microorganismo.

     

  • En los alimentos que posteriormente serán cocinados como la carne o el pescado, estos límites son más altos ya que durante el proceso de cocción, por las altas temperaturas, se eliminan gran parte de los microorganismos.
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  • En los alimentos que se consumen crudo, al no pasar por ningún proceso de elaboración estos límites son mucho más bajos y hay que asegurarse que antes de envasarse no contenga ningún patógeno potencialmente dañino. En caso de contenerlo, aunque sea una UFC, está se irá reproduciendo hasta formar millones de UFC que afectarán a todo el alimento, siendo un gran riesgo para quien lo consuma.
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Nuestro organismo está preparado para afrontar la entrada de microorganismos patógenos hasta cierto punto. Durante el proceso de digestión se segrega ácido clorhídrico con la función digerir la comida. Éste ácido además, elimina los microorganismos que vienen con el alimento. No obstante, si la cantidad de microorganismos es muy alta, la segregación de este ácido muy baja por algún problema digestivo o el pH del mismo no es suficientemente ácido, puede ser que algunas colonias del microorganismo sobrevivan al ácido y pasen al intestino provocando la intoxicación alimentaria.

 
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Un sistema digestivo fuerte y sano, está preparado para eliminar la gran mayoría de los microorganismos patógenos presentes en los alimentos.

 
 

Consejos para evitar una intoxicación alimentaria:

 
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  • Limpiar bien los alimentos que sean crudos antes de ponerlos en el plato. Aunque no conseguiremos eliminar por completo los patógenos, si que disminuimos la cantidad.
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  • No utilizar los mismos utensilios de cocina para manipular alimentos crudos que luego serán cocinados con alimentos que se consumen crudos. Por ejemplo, si cortamos un trozo de pollo crudo con unas tijeras, limpiarlas bien o utilizar otras para cortar la lechuga y así evitar una contaminación cruzada.
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  • Si es un alimento que se puede cocinar, evitar dejarlo excesivamente crudo ya que en el interior del mismo puede ser que no haya llegado suficiente temperatura como para eliminar los patógenos.
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  • Si después comer, nos empieza a doler la barriga en exceso, vomitamos, o sentimos molestias, acudir de inmediato a un médico. Los primeros momentos de la intoxicación son esenciales para su correcto tratamiento y para evitar problemas mayores.
 
 

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SOBRE EL AUTOR

Pau Garcia López

Pau Garcia LópezMi nombre es Pau Garcia López. Siento un gran interés por el mundo de la nutrición y en especial, por los efectos de los alimentos en nuestro organismo. Estudié el grado superior de dietética y al terminarlo me uní a la comunidad de BePMF, de la cual, actualmente formo parte. Me considero una persona que le gusta estar enterado de las últimas noticias, investigaciones y estudios sobre este campo. Y siempre con la idea: Si eres lo que comes, ¿qué te gustaría ser?

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