Obesidad: Enfermedades asociadas

Obesidad: Enfermedades asociadas

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La obesidad, cada vez se está convirtiendo en un tema más preocupante para la salud pública a nivel mundial. Se trata de una enfermedad que afecta a todo tipo de personas y a todos los rangos de edad.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), estipula que, si se mantiene el ritmo de crecimiento de esta enfermedad, hacia el 2030, el porcentaje personas que la padecerán será de más del 35%. Actualmente estas las cifras de obesidad a nivel español son del 24%, siendo uno de los países con mayor incidencia de obesidad.

 

Otro dato alarmante es que, un 26,2% de los niños entre seis y nueve años tiene sobrepeso y el 18,3% son obesos, es decir, más de uno de cada tres niños en España tiene problemas de peso.

 
 

¿Qué conlleva ser obeso?

 

El problema de esta enfermedad no son esos kilos de más que puede llegar a dificultar las tareas y acciones cotidianas del día a día. El problema real, y por lo que preocupa tanto a los organismos mundiales de salud pública son las enfermedades asociadas que pueden aparecer causadas por la obesidad y el exceso de peso.

 

Hay hasta 12 enfermedades asociadas de carácter grave como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos del aparato locomotor (artritis), el hígado graso, las apneas, hipertensión…

 
 

Enfermedades asociadas de carácter grave:

 
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  • Baja autoestima y depresión vinculada a un rechazo hacia el propio cuerpo.
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  • Enfermedades circulatorias que pueden llegar a ocasionar infartos.
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  • Hipertensión arterial.
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  • Diabetes mayoritariamente de tipo II.
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  • Problemas urinarios que pueden llevar a incontinencia.
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  • Afectaciones al aparato locomotor como artrosis y artritis.
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  • Problemas circulatorios que frecuentemente se traducen en estrías y varices.
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  • Infertilidad y disfunción eréctil.
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  • Hígado graso producido por una sobrecarga del trabajo del mismo.
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  • Reflujo gastrointestinales.
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  • Apneas del sueño.
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  • Aparición de tumores que pueden derivar a leucemia o cáncer.
 

Se estipula que el 75% de los obesos padecen una o más.

 

De todas ellas, las más frecuentes son los problemas circulatorios (estrías) y el hígado graso, dos enfermedades que una vez ocurren, son muy difícil de eliminar y es muy frecuente que dejen secuelas aún consiguiendo perder peso y llegando a un preso normal saludable. El hígado graso, aunque en un principio no resulte ser un problema grave puede llegar a causar cirrosis, disminuyendo así la funcionalidad del mismo.

 

Menos frecuentes, aunque mucho más peligrosas para la salud, son las afecciones del aparato motor donde, debido al exceso de peso, se dañan los tendones y articulaciones, principalmente de las extremidades inferiores, imposibilitando la movilidad de la persona o el cáncer. La obesidad es un factor de riesgo de padecer cáncer prácticamente tan importante como el tabaco u otras drogas.

 
 

Salir de la obesidad no es fácil:

 
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Vivimos en una sociedad que no pone nada fácil salir de esta enfermedad, es más, incita a hacer acciones que la alimentan.

 

Según la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) “ vivimos en un ambiente obesogénico” donde se realiza muy poca actividad física, con trabajos mayoritariamente sedentarios, con un sistema de transporte que nos permite ir a cualquier lugar sentados sin tener que prácticamente moverse y con una industria alimenticia que diseña alimentos ultraprocesados con altos valores calóricos a precios más económicos y asequibles que alimentos naturales como fruta o las verduras.

 
 

MECANISMOS DE FRENO:

 
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Como en muchos otros problemas, el primer mecanismo para poder frenarlos es tener conciencia de ellos y estar informados, así como saber qué acciones puede hacer uno mismo para paliar o reducir los efectos de nuestras conductas. Es por eso que algunas de las recomendaciones que se hacen desde la OMS son:

     

  • Contención en el consumo de grasas y azúcares.
     

  • Comer más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
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  • Mover el cuerpo, no caer en el sedentarismo. 60 minutos diarios de actividad física.

Además, hay una fuerte campaña en contra de la industria alimentaria intentando que ésta, colabore reduciendo el contenido de grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados.

 

Otro mecanismo de acción que ya se ha empezado a utilizar es la aplicación de impuestos sobre los alimentos procesados, así como las bebidas azucaradas para conseguir un menor consumo de estos.

 
 

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SOBRE EL AUTOR

Pau Garcia López

Pau Garcia LópezMi nombre es Pau Garcia López. Siento un gran interés por el mundo de la nutrición y en especial, por los efectos de los alimentos en nuestro organismo. Estudié el grado superior de dietética y al terminarlo me uní a la comunidad de BePMF, de la cual, actualmente formo parte. Me considero una persona que le gusta estar enterado de las últimas noticias, investigaciones y estudios sobre este campo. Y siempre con la idea: Si eres lo que comes, ¿qué te gustaría ser?

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