¿Algas para comer?

¿Algas para comer?

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Sois muchos los que preguntáis por ellas. Que si tienen tal y cual propiedad, que si son ricas en nutrientes, que si debéis incluirlas en vuestra dieta…

 

En general, las algas presentan un alto contenido de determinados nutrientes, pero no por consumir algas vamos a estar “supervitaminados” y “supernutridos”. Sí, se han puesto de moda, y sí, las toman muchos famosos, pero no por ello estamos obligados a consumirlas. Y mucho menos son necesarias para tener una alimentación sana y equilibrada.

 

Sus principales propiedades se centran en la alta concentración de minerales como el calcio y el hierro. Además, se pueden considerar una rica fuente de fibra y de fitoquímicos con propiedades antioxidantes y/o protectoras cardiovasculares, como el fucosterol y la fucoxantina.

 

A continuación, las algas más ricas en:

 

Proteínas: nori, dulse, wakame, arame.

Calcio: iziki, wakame, arame, kombu.

Hierro: dulse.

Yodo: kombu, arame, dulce.

Fibra: kombu y algas rojas (nori, dulse, carrageen o musgo de Irlanda).

Vitamina A: nori.

 

Otro de los nutrientes en el que son ricas las algas es el yodo. El yodo es un mineral que en exceso es peligroso, ya que puede causar problemas tiroideos (al igual que un déficit de yodo puede causar problemas).

 
 

Falta de yodo

 

Una falta de yodo puede tener graves consecuencias en el organismo. En el caso de las mujeres embarazadas afecta directamente al desarrollo del feto. Otra de las consecuencias de la falta de yodo es el desarrollo excesivo de la glándula tiroides o lo que se conoce como bocio. Además se desajustará el metabolismo haciendo que vaya más lento consiguiendo que aumentemos el peso y el cansancio.

 
 

Exceso de yodo

 

Un exceso de yodo puede pasarnos factura de igual modo. El exceso de este oligoelemento es lo que se conoce como hipertiroidismo y lleva consigo consecuencias como: ansiedad, insomnio, taquicardia… Ya que el metabolismo se acelera en exceso.

 

Numerosas “dietas” promueven un alto consumo de algas, como la dieta macrobiótica o la Dieta Milf, y se olvidan de mencionar los efectos negativos que puede tener un consumo excesivo de este mineral.

 

A continuación, os dejo una tabla extraída del libro “Secretos de la gente sana” dónde podéis ver las algas que se desaconsejan para un consumo habitual.

 

Algas

 
 

Curiosidad

 

El alga nori se suele usar para envolver el sushi. También se le conoce como sloke en Escocia y laver en Gales, donde tradicionalmente se añadía a un tipo de pan sin levadura. Kombu y wakame son dos tipos de algas pardas que se utilizan frecuentemente en Oriente en sopas y guisos. Las algas verdes como lechuga de mar y la hierba de mar, pueden comerse crudas en ensalada o cocinarse en sopas.

 

Se suelen adquirir secas, lo que permite guardarlas en las mejores condiciones durante largo tiempo, en recipientes herméticos, protegidos de la luz y la humedad. Hay que tener en cuenta, que al cocinarlas, aumentarán de tamaño considerablemente cuando se mojen.

 

Sus usos en la cocina son múltiples: se pueden incluir en ensaladas, sopas y caldos, legumbres, arroces, salteados e incluso postres.

 

Por otro lado, otro de los riesgos asociados al consumo de algas es su capacidad para acumular tóxicos, especialmente arsénico.

 
 

¿Y qué pasa con los japoneses?

 

En este caso, como llevan siglos consumiendo grandes cantidades de algas están adaptados a este tipo de alimentación, con lo que su organismo soporta mejor el exceso de yodo, aunque tampoco se libran de los efectos negativos de este exceso.

 
 

¿Y qué pasa con los vegetarianos?

 

Como hemos dicho al inicio, decidimos hablaros sobre las algas porque sois muchos los que habéis preguntado, especialmente vegetarianos: “que les han recomendado las algas por el tema del hierro y la B12”…

 

Pues bien, las algas no son fuente biodisponible de B12. Y en lo que al hierro se refiere, tampoco es necesario recomendarles ningún alimento en especial, ya que lo importante es seguir una dieta vegetariana equilibrada para cubrir los requerimientos diarios de nutrientes.

 

No hay ningún motivo especial para recomendarles su consumo, a no ser que sea un alimento que les guste y que quieran incluir en su alimentación.

 

En conclusión: A mí las algas me encantan, y las como, pero no todos los días.

 

Os recomendamos incluirlas ocasionalmente (si os gustan), ya que tienen buenas propiedades. Pero ni son un “superalimento”, ni por incluirlas en nuestra alimentación vamos a comer sano y llevar una alimentación equilibrada.

 
 

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SOBRE EL AUTOR

Laura Jorge Martínez

Laura Jorge MartínezSoy Laura Jorge Martínez, y soy Diplomada y Graduada en Nutrición Humana y Dietética. Además, tengo un Máster en Cineantropometría y Nutrición Deportiva. Actualmente trabajo asesorando a pacientes tanto online como en consulta privada. También escribo en diferentes blogs, ya que me encanta divulgar salud. Soy fan del deporte, así que todos los días saco tiempo para entrenar. En mi opinión, cuidar de tu alimentación es cuidar de tu salud. Por ello os animo a seguir mis publicaciones, para que podáis poner en práctica toda la información que os quiero transmitir.

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