Barefoot, como lo hacían nuestros antepasados.

Barefoot, como lo hacían nuestros antepasados.

Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

Desde hace ya algún tiempo ha empezado la moda de correr descalzo o bien con zapatillas minimalistas y de hecho muchas marcas están empezando a sacar al mercado nuevos modelos más atractivos y atrevidos.

Juntos vamos a descubrir un poco más de esta tendencia y analizar bien los pros y los contras de practicar esta modalidad en el running.

Todo empezó en la Olimpiadas del 1960 cuando Abebe Bikila ganó el oro corriendo sin calzado la maratón y años más tarde en el 2011 exactamente en abril se publicó “Born to run” (Nacidos para correr) del autor Christopher McDougall. En este libro se explicaba la historia de una tribu Mexicana los “tarahumaras”, una tribu que sigue existiendo en las selvas de las Barrancas del Combe de donde forman parte algunos de los corredores de larga distancia. Estos corredores siguen en la actualidad practicando el running con unas zapatillas hechas con materiales primitivos prácticamente como chancletas.

Si nos ponemos a pensar, los humanos somos la única especie que usa calzado y en consecuencia los únicos que tenemos un porcentaje alto de lesión practicando la carrera.

Hay muchos estudios que defienden la teoría que llevando calzado vamos a ejercer un cambio en nuestra pisada, y con ella vamos a vulnerar tejidos y estructuras de los tobillos, rodillas y todas las articulaciones hasta llegar a la columna que acaba inflamándose o lesionándose.

El hecho de haber protegido siempre nuestras extremidades inferiores con calzado ha hecho que nuestras articulaciones se hayan debilitado, con este calzado lo que vamos a practicar es una enorme presión sobre estos tejidos y sin una correcta adaptación podemos causar daños muchos mayores y agudos que los que podrían producirse con un calzado común.

La aproximación a la práctica correcta de esta modalidad es como cada adaptación: lenta.

Empezando con pocos minutos en la cinta del gimnasio sin zapatillas podrás ver que naturalmente tu pisada cambia, muchos corredores podrán corroborar que el mayor error en una pisada es caer sobre el talón causando enormes vibraciones que pueden provocar lesiones y con pocos segundos de trabajo en la cinta sin ningún tipo de calzado podrás descubrir que si eres uno de ellos casi automáticamente tu pisada cambiará y en lugar de apoyar sobre el talón notarás el primer impacto sobre la primera mitad anterior (metatarso) del pie y una ligera casi imperceptible rozadura en el talón.

Así que lo correcto sería trabajar 5 minutos al día con una velocidad moderada sin llegar a notar ninguna carga sobre el tobillo y las pantorrillas, días tras días aumentar progresivamente el tiempo y la intensidad.

Conclusiones: con este calzado vamos a reducir los impactos en las articulaciones mediante el fortalecimiento de todos los tejidos, con esta reducción podremos ahorrar energía y así tener una técnica más efectiva y podremos correr más tiempo sin agotarnos. Lo digo por experiencia ya que he tenido la ocasión de poder adaptar mi cuerpo a este método. Los contras es que para poder disfrutar de esta mejora necesitas tener una continuidad y una vez la dejas volver a realizar una aproximación más o menos idéntica dependiendo del tiempo que la hayamos abandonado.

Os dejo con un video que a mí me ayudó muchísimo a entender los cambios en la pisada con y sin zapatillas.

 

Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

SOBRE EL AUTOR

Dario Sintoni

Dario SintoniLlevo muchos años en el mundo del deporte de resistencia como la bici y en los últimos años también en el running. Para mí el gimnasio es una herramienta como muchas para poder preparar las competiciones, actualmente me estoy preparando para realizar mi primera Triatlón Olímpico, así que si tu objetivo es empezar en este mundo Endurance o mejorar tus marcas puedes contar al 110%, conmigo

AQUÍ TODOS LOS ARTÍCULOS POR Dario Sintoni