¿Cómo forjar una autoestima de ACERO?

¿Cómo forjar una autoestima de ACERO?

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Foto: marvelousRoland – flickr
 

La autoestima, esa gran conocida y desconocida al mismo tiempo. Todos hemos oido hablar de ella pero…

 

¿Dónde nace?

 

La autoestima se va desarrollando poco a poco, desde que somos pequeños, al diferenciarnos de los demás y cuando descubrimos nuestras limitaciones y potencialidades. Cada etapa de la vida, con sus experiencias y emociones van forjando nuestra forma de percibirnos y situarnos en el mundo que nos rodea, ayudándonos a crear y descubrir quiénes somos.

 

Por tanto, la autoestima es fruto del aprendizaje, y nuestras experiencias y relaciones con los demás serán las que influyan en nuestra autoimagen.

 
 

¿Cómo evoluciona? 6 cosas que puedes hacer

 

Siendo aprendida, puede ser modificada y mejorada, para ello existen algunas técnicas muy sencillas que podemos poner en marcha para reforzar nuestra valía, y aumentar la confianza en nosotros mismos.

 

– En primer lugar, convertir los pesamientos negativos en positivos. Esta tarea, de la que todos habréis oído hablar, es tan sencilla que puede parecer ineficaz, pero es sumamente valiosa. El simple hecho de pararte a pensar y analizar tus pensamientos, es lo que resulta complejo, pues no estamos acostumbrados a pararnos a pensar sobre nuestros propios pensamientos automáticos, pero con un poco de práctica, si conseguimos identificarlos y modificarlos, sentiremos un gran alivio y una alta motivación a la hora de realizar cualquier cosa que nos propongamos.

 

– Otro de los procesos que disminuyen nuestra autoestima, es la generalización. Pensar que todo lo haces mal por un pequeño error o fracaso, nos lleva a no perserverar en nuestros objetivos, sintiéndonos incapaces. Es importante que analicemos objetivamente porqué hemos fallado y aprendamos de nuestros errores, si después de esto logramos la meta que nos propusimos nuestra autoestima se elevará por las nubes. ¡Pruébalo!, que tus fracasos sean tus nuevos y desafiantes retos.

 

– Relacionado con esto, otra de las técnicas es centrarnos en lo positivo. Todas las cosas tienen lo que solemos llamar, su lado bueno y su lado malo, y sin obviar la existencia de este último podemos focalizar nuestra atención en lo positivo y aprender a apreciarlo y a valorarlo, solo siendo agradecidos por todas las cosas positivas que se nos presentan en nuestra vida, podremos aumentar nuestra sensación de bienestar.

 

Valorar nuestros logros, es otra tarea que en ocasiones obviamos. Tenemos muy presente los errores que hemos cometido, la vez en la que todo nos salió mal, y no somos conscientes de todo lo que hemos logrado a lo largo de nuestra vida. Sentarse un momento a pensar en todo lo que hemos conseguido y crecido hasta llegar a ser lo que somos, nos ayudará a conocer y valorar más quién y cómo somos.

 

Evita compararte. Todos somos diferentes, hemos tenido experiencias distintas y las circunstancias a nuestro alrededor pueden no ser nada similares, por ello, no podemos comparar nuestros triunfos y fracasos, lo que tenemos o somos, con los demás. Aprende a sentirte único, y a respetar y apreciar cada parte de tí, saca provecho de tus potencialidades y permítete tener debilidades, tratando de mejorar los aspectos que quieres cambiar de ti. Un consejo, ríete de tus defectos, acepta y valora como eres, si tu lo haces, los demás también lo harán, y si no es así, ya sabes a quien sacar de la lista de personas con las que compartir tu vida.

 

– Y por último, y relacionado con todo lo anterior, esfuérzate por mejorar día a día: como persona, intelectualmente, socialmente, etc. Tratar de superarnos aumentará nuestra autoestima, mejorando aquellos aspectos de los que no estamos satisfechos, y reforzando aquellos de los que nos sentimos orgullosos.

 

Como ves, nuestra personalidad es fruto del aprendizaje de todos nuestros años de vida, y podemos esforzarnos por cambiar todos los aspectos que no nos gustan o que queremos mejorar de nosotros mismos, asi que, olvida el “ yo soy así” y sé, quien tu quieras ser.

 
 

¿Tenemos idea de cómo fortalecerla y de la forma en que afecta a nuestra vida?

 
La autoestima es la valoración que nosotros hacemos de nosotros mismos: cómo nos sentimos, cómo nos parece que somos, qué capacidades creemos tener, etc.
 
Esta valoración es muy importante porque de ella dependen nuestros objetivos, las metas a alcanzar, nuestros logros y por supuesto nuestro sentimiento de bienestar.
 
Una alta autoestima nos hará: exigentes, capaces de enfrentarnos a nuevos retos y responsabilidades, sin embargo, una baja autoestima nos autolimitará llevándonos al fracaso en muchas ocaciones.
 

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SOBRE EL AUTOR

Mª Ángeles Infante

Mª Ángeles InfanteHola, mi nombre es Mari y soy licenciada en psicología. Actualmente, compagino esta disciplina con la nutrición deportiva y el fitness, de las que soy una gran apasionada. Desde la comunidad de PMF, intentaré acercaros al mundo de la psicología, cada vez más vinculada a éste ámbito, tratando de integrar estas tres disciplinas, para que podamos aprender y comprender, como se comporta, tanto nuestro cuerpo como nuestra mente, en relación a la práctica deportiva.

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