El poder de la mente

El poder de la mente

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Hoy hablaremos de uno de los mecanismos de la mente que para muchos es un perfecto desconocido y que, sin saberlo, utilizamos a diario. Es un sistema con el que nacemos y que utilizamos de manera inconsciente. Espero que cuando acabéis de leer esta entrada, seamos conscientes de que es un sistema con una base fisiológica y que, por tanto, nosotros podemos modificar y usarla a nuestro favor.
 

Os voy a hablar del sistema de recompensa de nuestro cerebro. Es una región que tiene como finalidad generar placer, satisfacción, bienestar; una serie de sensaciones positivas en nuestro cuerpo después de realizar una acción. Estas sensaciones lo que harán es que queramos repetir estas situaciones o acciones que las generan, para volverlas a sentir.
 
Este sistema lo usamos día a día, y está muy relacionado con las necesidades básicas de los seres humanos: tomar un café con los amigos, llegar a casa después de un largo día, comer cuando llevas muchas horas en ayuno, etc. Por tanto, es un sistema que nos va a llevar a seguir un camino hacia un objetivo en concreto, por muchas opciones que tengamos, siempre buscaremos aquélla que nos haga sentir mejor.
 

No quiero entrar en detalle sobre el funcionamiento del cerebro en este sistema, pero quiero haceros entender que no es algo que ocurra al azar. El cerebro está dividido por muchas regiones conectadas entre ellas, y estas conexiones se llaman vías. La vía que se encarga de este sistema es la vía mesolímbica, y las regiones que la forman se comunican, sobretodo, mediante el neurotransmisor llamado Dopamina. Para que lo entendáis, el inicio de la vía recibe un input, por ejemplo, beber agua cuando tienes mucha sed, y ésta activa áreas del cerebro que envían dopamina, como si fuera un mensajero, a otras áreas de la vía que están asociadas con la aparición de la sensación de placer y también con otras encargadas de integrar la información en forma de motivación, aprendizaje, conducta y toma de decisiones. Todo ello permitirá más adelante seguir el mismo camino para obtener ese mismo placer.
 

El Ying y el Yang de esta vía, dos ejemplos clave.

 

Las adicciones. Como hemos comentado, esta vía está encargada de marcar nuestro camino en función de aquellas cosas que nos beneficien más o menos y que podamos escoger que acción realizar en función de lo que nos aportará. El problema aparece cuando, por ejemplo, estas acciones voluntarias que realizamos para obtener ese placer, pasen a ser acciones necesarias e incontroladas. Un claro ejemplo es el del tabaco. Cuando las personas se vuelven adictas a él, lo que sucede con este sistema es que “se estropea” y solamente se activa cuando se consume la dosis necesaria.
 

Además, el tabaco, como todo tipo de sustancia adictiva, contiene nicotina, que actúa sobre este sistema haciendo que este error en el sistema de recompensa aparezca más rápidamente.
 

El amor. ¿Quién no ha escuchado que el amor es como una droga? El amor es un gran activador del sistema de recompensa. Todos conocemos esa sensación de bienestar que se produce cuando estás con alguien que te gusta y quieres, ya sea tu pareja o un gran amigo. Este sistema es el encargado de activarse cuando estamos con personas con las que nos sentimos a gusto y se inactiva cuando dejamos de estar con ellas.
 

SISTEMA DE RECOMPENSA, SALUD Y DEPORTE

 

Como decíamos, el sistema de recompensa está formado por áreas que se comunican entre ellas, culminando en áreas que producen placer y áreas relacionadas con el aprendizaje y la conducta. La producción de placer está muy relacionada con la segregación de las hormonas endorfinas, las famosas hormonas de la felicidad.
 

Está muy demostrado que la práctica de deporte, ya sea correr, hacer pesas, bailar, nadar, etc., produce la segregación de estas hormonas. Es decir, al finalizar nuestro entrenamiento, siempre sentiremos una sensación de bienestar con nosotros mismos, y eso es gracias a, entre otras cosas, las endorfinas.
 

Además, cuando comemos alimentos saludables, llenos de nutrientes que nos benefician y nos sientan bien, nuestro cuerpo tiene unas digestiones fabulosas, se siente con mucha energía, felicidad, es más resistente a la enfermedad, etc. Esto hará que queramos mantener esa sensación de salud y vitalidad como estilo de vida.
 

Con esto quiero decir que el sistema de recompensa también hay que estimularlo, y la repetición de acciones que nos producen placer las convierte en hábito, en algo que escogemos hacer cada día porque comprobamos que nos beneficia. El deporte y la alimentación sana son dos acciones que van de la mano, una te va a llevar a la otra. Además, ambas activan el sistema de recompensa, por tanto a más deporte realicemos y más cuidemos nuestra alimentación, mejor nos sentiremos y acabaremos creando un estilo de vida saludable que nuestro cuerpo deseará.
 
 

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