El SOL y el ser humano

El SOL y el ser humano

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El estilo de vida actual nos lleva a vivir largos periodos de tiempo sin la luz natural del sol, además de ir vestidos completamente durante todo el año, vivir en casas, trabajar en oficinas, y evitar los periodos de exposición, existe una especie de miedo a tomar el sol, esto es así socialmente puesto que los medios han transmitido un mal mensaje acerca del sol. Los últimos estudios apuntan que a mayor exposición solar durante mayor tiempo prolongado, mayor será la prevención y protección frente a casi todas las patologías existentes, entre ellas el cáncer y el cáncer de piel.
 
En cuanto a su utilización terapéutica se sabe que en el antiguo Egipto o Grecia ya utilizaban los denominados “baños de sol”. En países como Noruega por ejemplo, donde viven con largos periodos de falta de luz, existe una tasa elevadísima de depresión y suicidios más conocida como la “depresión invernal”.

 
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Para que nos hagamos una idea el ser humano necesita una intensidad mínimo de en torno a 1000 lux para que la glándula pineal inhiba la secreción de melatonina (hormona del sueño) y secrete serotonina y dopamina (hormonas de actividad), la luz natural nos aporta a mediodía entre 10.000-150.000 lux entre unas épocas y otras, esta última sería de verano por ejemplo. La cantidad recomendada diaria de sol al día es en torno a 10-45 minutos dependiendo de la persona, por ejemplo una persona de color, necesitará mucho mayor tiempo de sol que una persona de Inglaterra. Esto nos garantiza cubrir con las necesidades de vitamina D, sabiendo que su deficiencia está relacionada con casi todas las patologías existentes.
 
Si el hombre fuese siempre completamente desnudo, la piel externa, la estructura anatómica y el carácter funcional y las relaciones que hemos contemplado plenamente, se conservarían en un estado más sano y vigoroso, y realizarían sus funciones más perfectamente, todo el sistema, en todas sus propiedades se beneficiaría, la circulación, la respiración, los huesos serían menos propensos a la enfermedad, todos los músculos del movimiento voluntario estarían mejor desarrollados y más poderosos, en resumen el desarrollo anatómico y la proporción simétrica, y el poder fisiológico y las funciones de cada parte de todo el sistema sería más perfecta y, como consecuencia natural, los apetitos sensuales serían más puramente instintivos.

 
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La exposición solar diurna es importantísima, tanto por la producción de vitamina D3 como por otros compuestos y si cabe más importante por la regulación de los ritmos circadianos que influyen en todos los aspectos de nuestra vida. Por su parte (Gominak & Stumpf, 2012) encontraron que para la epidemia generalizada de problemas del sueño que sufre nuestra sociedad, la suplementación de vitD podría estar altamente indicada, hasta alcanzar valores de vitamina D3 de sangre de 60 a 80 ng / ml. Además (Gutierrez & Arbesman, 2016) encontraron recientemente que la desregulación de los ritmos circadianos esta correlacionada con padecimiento de cáncer de piel, independiemente de otros factores. Tras décadas comentándose que el sol era un factor determinante para el cáncer de piel (der, Vries, & Coebergh, 2016) mostraron la creciente evidencia de los beneficios de la exposición regular de bajo grado al sol, para producción de melatonina, serotonina, óxido nítrico y beneficios en ritmos circadianos. Además mostrándose que en europa la mayoría del cáncer de piel es por exposición intermitente al sol, mientras que la toma regular de sol es un riesgo muy bajo. En la misma vía (Huang, Shah, Long, Crankshaw, & Tangpricha, 2012) piensan que puede ser eficaz la suplementación con vit D diaria en veteranos para reducir el dolor crónico, mejorar la calidad de vida y sus patrones de sueño.
 
Un interesante meta-análisis (Anglin, Samaan, Walter, & McDonald, 2013) nos indica que en aquellas personas que tenían niveles sanguíneos de vitD por debajo de los valores de la media presentaban mayores índices de depresión respecto a aquellos que poseían niveles del borde superior, dejando de relieve la importancia de tener niveles altos de vit D sanguíneos para reducir la probabilidad de padecer esta patología. Bajo la misma tesitura en (Annweiler et al., 2012) encontraron que una alta ingesta dietética de vit D indicaba menor probabilidad de padecimiento de alzhéimer en mujeres de edad avanzada. Por la misma línea va este estudio de (Chei et al., 2014) donde comparaban personas con patología cognitiva y personas sin patología y como en los que padecían patología los niveles sanguíneos de vit D eran inferiores.
 
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El cáncer colorrectal también parece estar influenciado y mediado por los niveles de vitamina D sanguíneos, así como la exposición solar independientemente de otros factores, así los países más lejanos del ecuador, suelen encontrar índices mayores de esta patología, tal y como encontraron en (Cuomo, Mohr, Gorham, & Garland, 2014) Aun más interesante resulta el estudio de (Fang et al., 2016) en el que encontraron que en pacientes con melanoma a menor niveles de vit D sanguíneos, más dificultosa era su supervivencia. Así como (Leiter & Garbe, 2008) que encontraron relación entre melanoma y exposición solar en población blanca en Australia, así como otra cantidad de melanomas no dependientes de la exposición al sol y los rayos Uvb. Estos dos estudios dejan de relieve que uno de los grandes problemas actuales, reside en que gran parte de la población, reside en zonas geográficas con exposición solar no acordes a su tono de piel y de donde provienen sus antepasados y como evoluciono su piel a raíz de ello. Es decir, tanto si alguien de raza negra emigra a países del norte de Europa con baja exposición solar anual, como alguien de raza blanca caucásica emigra a zonas de áfrica o Australia, serán propensos de alto grado a padecer melanoma, uno por exceso y otro por defecto de la exposición solar. Tal y como nos muestran en (M. B. Jensen & Dissing, 2012) los niveles de vitamina D afectan también en la espermatogénesis masculina mediante vías no genómicas.
 
El principal error que cometemos hoy en día es pasar lagos periodos de tiempo sin tomar el sol y cuando se acerca la época veraniega, queremos corregir de golpe lo que no hemos hecho durante el invierno pasando horas debajo de la exposición solar, de esta manera sufriremos quemaduras y molestias que a corto y largo plazo son perjudiciales.
 

Biografía:

 
Gutierrez, D., & Arbesman, J. (2016). Circadian Dysrhythmias, physiological aberrations, and the link to skin cancer. International journal of molecular sciences., 17(5), .
Anglin, R., Samaan, Z., Walter, S., & McDonald, S. (2013). Vitamin D deficiency and depression in adults: Systematic review and meta-analysis. The British journal of psychiatry : the journal of mental science., 202, 100–7. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23377209
 
Gominak, S., & Stumpf, W. (2012). The world epidemic of sleep disorders is linked to vitamin D deficiency. Medical hypotheses., 79(2), 132–5. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22583560
 
Der, van, Vries, de, & Coebergh, J. (2016). Regular sun exposure benefits health. Medical hypotheses., 97, 34–37. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27128901
 
Cuomo, R., Mohr, S., Gorham, E., & Garland, C. (2014). What is the relationship between ultraviolet B and global incidence rates of colorectal cancer? Dermatoendocrinology., 5(1), 181–5. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24494052
 
Fang, S., Sui, D., Wang, Y., Liu, H., Chiang, Y., Ross, M., … Lee, J. (2016). Association of vitamin D levels with outcome in patients with Melanoma after adjustment for C-Reactive protein. Journal of clinical oncology : official journal of the American Society of Clinical Oncology., 34(15), 1741–7. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27001565
 
Annweiler, C., Rolland, Y., Schott, A., Blain, H., Vellas, B., Herrmann, & Beauchet, O. (2012). Higher vitamin D dietary intake is associated with lower risk of alzheimer’s disease: A 7-year follow-up. The journals of gerontology. Series A, Biological sciences and medical sciences., 67(11), 1205–11. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22503994
 
Chei, C., Raman, P., Yin, Z., Shi, X., Zeng, Y., & Matchar, D. (2014). Vitamin D levels and cognition in elderly adults in china. Journal of the American Geriatrics Society., 62(11), 2125–9. Retrieved from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25283584
 
Jensen, M. B., & Dissing, S. (2012). Non-genomic effects of vitamin D in human spermatozoa. Steroids, 77(10), 903–909. doi:10.1016/j.steroids.2012.02.020

 
 

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SOBRE EL AUTOR

José Manuel Alcaraz

José Manuel AlcarazMi nombre es José M. Alcaraz (face JMAlcarazDietista) soy Graduado en CCsAFyD, y a la vez, T.S. de Dietética y Nutrición con clara orientación nutritalibana, poseo varios cursos relacionados con el sector como NSCA, entrenador y preparador físico de fútbol entre otros. Mi lema es “Deporte, filosofía de vida” y me apasiona todo lo relacionado con la nutrición deportiva, ayudas ergogénicas y patologías. En lo deportivo, haciendo especial atención al boxeo y entrenamiento con pesas sea cual sea el objetivo.

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