Halitosis, consejos para evitarla

Halitosis, consejos para evitarla

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El mal aliento o halitosis es un gran problema, que nos afecta a todos en algún que otro momento. En este artículo explicaremos de forma breve qué es la halitosis, exponiendo sus principales causas así como lo que comporta y finalizaremos el artículo dando algunos consejos para tratarlo.

 
 

¿Qué es la halitosi?

 
halitosi 1

La halitosi, o comúnmente llamada mal aliento, es una vocablo que se utilizar para definir al conjunto de olores desagradables emitidos por la cavidad bucal. Es un problema mayoritario en nuestra sociedad que afecta aproximadamente a una de cada dos personas.

 
 

¿Por qué se produce?

 

La gran mayoría de veces, la halitosis está relacionado con un exceso de bacterias en la microbiota de nuestra boca. Dichas bacterias fermentan los pequeños restos de alimentos que quedan en nuestra boca y en este proceso de fermentación se desprenden unos compuestos que son los que originan el mal aliento. Se considera que aproximadamente un 80% de las halitosis diagnosticadas son causadas por el exceso de bacterias.

 

No obstante, la halitosis puede tener otras causas no bacterianas, como pueden ser los problemas periodontales, las caries, algunos problemas nasales, o los malos hábitos como fumar o el alcoholismo.

 
 

¿Es peligroso?

 

No, por norma general. La halitosis por sí sola no es peligrosa, pero sí que puede ser un indicativo de algún otro problema de mayor peligrosidad como los que hemos nombrado anteriormente en las causas no bacterianas.

 

Es por eso que se recomienda a las personas que sufren dicho problema de forma frecuente y exaltada, que se sometan a un diagnóstico médico para conocer su causa exacta y así poder diseñar un tratamiento personalizado y preventivo.

 
 

Tratamiento:

 
halitosis 2

Recalcar que el tratamiento está orientado únicamente a la halitosis originada por exceso de placa bacteriana, ya que es la causa mayoritaria.

 

En primer lugar, siempre hay que recomendar una correcta higiene bucal para lograr disminuir los restos de alimentos así como el exceso de placa bacteriana. No obstante, en muchas ocasiones con la higiene bucal no es suficiente y es por eso que a continuación exponemos algunos consejos sencillos para poder evitar este problema tan frecuente o como mínimo disminuir su efecto.

 

1-EL AGUA:

 

Como no, la primera opción siempre es el agua. El agua potencia la salivación y a su vez es un gran detoxificante para eliminar las bacterias de todo nuestro cuerpo, pero sobre todo las de la boca. En nuestra boca, se encuentran bacterias de forma natural y que como he comentado anteriormente, estas liberan unas sustancias que entre otras funciones participan en procesos metabólicos. La saliva influye en este proceso, evitando el exceso de sustancias generadas por las bacterias.

 

2-EL TÉ:

 

El té es una bebida y una planta muy potente para refrescar el aliento y para evitar la sequedad bucal. En varios estudios se ha demostrado que los polifenoles (compuesto bioactivo del té) impide el crecimiento de las bacterias que causan este mal aliento.

 

3-EL APIO Y VERDURAS CRUDAS:

 

Las investigaciones científicas indican que consumir el apio u otras verduras crudas contribuyen de forma notoria a mejorar el aliento y refrescarlo. El motivo es que estos alimentos estimulan la producción de saliva y potencian la higiene bucal ayudando a eliminar los restos de comida de la boca.

 

4-LA MANZANA:

 

La manzana es un alimento natural con muchos beneficios para nuestro organismo. Los polifenoles oxidados favorecen la neutralización del mal olor producido por las bacterias bucales. De forma parecida a las verduras crudas ayudan a eliminar los restos de alimentos que quedan entre nuestros dientes.

 

5-EL CAFÉ:

 

El extracto de café ha demostrado inhibir el crecimiento de bacterias y ayudar a eliminar las bacterias que provocan el mal aliento. Ya sabéis si no tomáis té, que no falté un buen café con su gran poder antioxidante.

 
 

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