Las endorfinas, las hormonas de la felicidad

Las endorfinas, las hormonas de la felicidad

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A más conoces el cuerpo humano, más lo entiendes”. Esto es una reflexión que me hice hace años cuando empecé a entender el funcionamiento del cuerpo, los distintos procesos que sucedían en él y, sobretodo, cómo la base de todo tipo de emoción y sensación estaba mediada, al fin y al cabo, por moléculas que se segregan en nuestro cuerpo.

 

A pesar de ello, no os penséis que por conocer que sucede en nuestro cuerpo cuando estamos alegres, tristes, comemos o reímos se pierde la magia de sentir emociones, pero sí que es cierto que este aprendizaje te permite aprender a escucharte más, a conocerte mejor y a conectar contigo mismo.

 

Para comenzar con la batería de moléculas que controlan nuestras emociones y estados de ánimo, hablaremos de las endorfinas.

 
 

¿Qué son?

 

Las endorfinas son unos péptidos que actúan en el cerebro como neurotransmisores, concretamente, de tipo opiáceo (palabra que viene del opio, muy relacionado con la morfina y la heroína). Que se las caracterice como tales nos puede dar pistas sobre que emociones controlan.

 

Las endorfinas se descubrieron hace casi 50 años mientras se investigaba sobre el funcionamiento de las drogas en nuestro cuerpo. Los investigadores hallaron receptores cerebrales que se activaban con las drogas y que generaban placer y disminuían el dolor. El cuerpo humano es una maquinaria casi perfecta, y no tiene nada que sea inservible, así que se pusieron a investigar que moléculas del cuerpo eran las encargadas de activar los mismos receptores que activaban las drogas, y así se descubrieron las endorfinas.

 
 

¿Para qué sirven?

 

Las endorfinas son segregadas por el hipotálamo y la hipófisis (en el cerebro) en distintas situaciones: durante la excitación, cuando te enamoras, durante un orgasmo, cuando practicas ejercicio; pero también se segregan cuando hay dolor o cuando comemos alimentos picantes o chocolate. Como veis, se segregan en ocasiones diferentes pero que tienen algo en común: una sensación de placer, de grado más o menos intenso, que normalmente se produce después de una situación de estrés o dolor físico (ya sea positivo o negativo). Concretamente, las endorfinas actúan en el cuerpo:

 
1- Inhibiendo el dolor. Cuando nos hacemos daño, el cerebro recibe información de la sensación que causa y éste a su vez libera endorfinas ya que tienen la capacidad de disminuir temporalmente el dolor. Esto nos permite aguantar el dolor en determinados momentos. ¿Nunca os ha pasado que un golpe o una rotura os duele más al cabo de unas horas? Es por esta razón.
 
2- Incrementando la capacidad cerebral. Debido a que la segregación de endorfinas está vinculada con el bienestar, esta plenitud nos permiten mejorar la memoria y la atención, entre otros tipos de emociones relacionados.
 
3- Mejorando la sexualidad, ya que incrementan la síntesis y liberación de hormonas relacionadas con el apetito y el deseo sexual.
 
4- Como hemos dicho anteriormente, generando sensaciones de placer, de calma y bienestar físico y mental. Están muy relacionadas con el sistema de recompensa del cerebro.
 
 

Alteraciones de las endorfinas

 

Normalmente el sistema de endorfinas está muy regulado, pero hay personas que pueden mostrar desequilibrios en éste, produciendo más o menos endorfinas y desencadenando  problemas mentales como por ejemplo los trastornos obsesivos-compulsivos o cambios bruscos en el estado de ánimo. Un ejemplo de trastorno obsesivo-compulsivo podría ser el de una persona que cuando comprueba que todo está cerrado en su casa, necesita comprobarlo 10 veces más.  Si los niveles de endorfinas son los correctos, con una vez la tarea se habrá reconocido mentalmente como satisfactoria, pero si hay menos niveles, se necesitará repetirlo varias veces hasta sentirse satisfecho.

 

Todos tenemos pequeñas manías, ahora no os penséis que tenemos las endorfinas alteradas por tener algún pequeño vicio, simplemente es un ejemplo de lo que pueden llegar a producir y controlar las endorfinas en nuestras acciones y emociones.

 
 

¿Cómo podemos producir endorfinas durante nuestro día a día?

 
1- Practicando ejercicio físico, ¿o no os coméis el mundo después de un buen entrenamiento?
 
2- Durmiendo correctamente, ya que una buena higiene del sueño mantiene una producción alta de endorfinas, además de relajarse en diferentes momentos del día.
 
3- Mantener relaciones sexuales, las caricias y besos y el contacto físico en general aumentan los niveles de endorfinas. Además, al tener orgasmos una de los hormonas que se liberan son las endorfinas.
 
4- El amor. Cuando nos enamoramos, esa sensación de felicidad plena es producida, en parte, por la producción de endorfinas.
 

Y ahora que ya sabéis un poco más de las endorfinas, podréis entender que sucede en vuestro cuerpo ante distintas situaciones que os producen placer. Y aquí va mi mensaje final, si al final nuestras emociones no son más que procesos fisiológicos que ocurren en nuestro interior, así como la digestión, el respirar, etc., y comemos para hacer la digestión, inspiramos aire para respirar… ¿por qué no hacer cosas que incrementan la producción de endorfinas para ser todavía más felices?.

 
 

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SOBRE EL AUTOR

Diana Alarcon Aris

Diana Alarcon ArisSoy Diana Alarcón Arís, tengo 25 años. Graduada en Biotecnología, máster en Neurociencias y actualmente realizo un doctorado de biomedicina, concretamente en el campo del Parkinson. Desde muy pequeña, el cuerpo humano es algo que me apasiona y, consecuentemente, la nutrición y el deporte, ya que son dos grandes pilares para el cuerpo y la salud. Amo transmitir mis conocimientos y ayudar, y mi finalidad siempre es que aprendamos a entender nuestro cuerpo y a escucharlo y tratarlo como es, una bomba de vida que hay que cuidar y respetar.

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