La importancia de ser positivo en el deporte

La importancia de ser positivo en el deporte

Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

 
 

Introducción:

 

En este artículo hablaremos de la importancia de tener una mentalidad positiva durante el día a día y en especial, antes de retos deportivos importantes.

 
 

Reflexión inicial:

 

Son muchas las personas que piensan en negativo cuando esperan resultados de un examen, su contratación para un trabajo, el diagnostico de las pruebas del médico… con el fin de evitar una mayor decepción en caso de obtener un resultado negativo.

 

Pero nada más lejos de la realidad, pues sea cual sea nuestra actitud, un rechazo o un fracaso nos sentará mal igualmente, con la diferencia de que durante la espera, una persona optimista verá el lado positivo de todas las alternativas, su estado de ánimo no decaerá y eso le permitirá poner en marcha habilidades de afrontamiento una vez conocido el resultado.

 

De nada sirve esperar lo peor para no decepcionarse, pues se pasará mal durante la espera, sea cual sea el resultado. ¿Por qué sufrir de una manera inútil pensando en una derrota que nosotros mismos imaginamos?. Además adoptando mentalidades negativas se crean expectativas negativas que afectan a nuestro estado de ánimo y también a las personas de nuestro alrededor.

 
 

¿POR QUÉ SER POSITIVO?

 

Con esta reflexión podemos extraer dos de las razones por las que tener una actitud positiva es muy importante y nos hará más capaces y felices en nuestra vida.

     

  • Mejora nuestras habilidades, aumentando la confianza en nosotros mismos, mejorando nuestro estado de ánimo, aumentando nuestra motivación y por tanto nuestro esfuerzo en conseguir unos objetivos que siendo optimistas, nos vemos capaces de lograr.
  •  

  • Transmitimos y contagiamos esa actitud a los demás, por lo que fomentaremos nuestras relaciones sociales, crearemos un clima agradable y nos sentiremos bien con nosotros mismos y con la gente que nos rodea.
  •  

Otras de las ventajas que podemos obtener manteniendo una buena actitud es evitar la apatía, la depresión, la desesperanza, la baja autoestima y otros sentimientos negativos que no nos ayudarán a conseguir nuestras metas.

 
 

¿Puedo mejorar mi positividad?

 
1

Por suerte, la actitud es un hábito aprendido y se puede educar, es decir, se puede desaprender una actitud negativa y reaprender una positiva. De forma involuntaria, en nuestro día a día mejoramos la actitud frente a las cosas a partir de un acontecimiento importante que nos hace verlo con otros ojos, como por ejemplo una crisis, un momento doloroso, un accidente…

 

Pero no tiene porqué suceder un acontecimiento extremo, para que decidamos cambiar nuestra actitud y disfrutar de las pequeñas cosas y retos diarios. Solo con nuestra voluntad de cambiar y el esfuerzo en ver la vida de esa manera más sana, convertiremos esta disposición en costumbre, de nuevo en hábito.

 
 

Positividad y rendimiento intelectual:

 
2

Está demostrado que el rendimiento académico y profesional depende más de la actitud que del coeficiente intelectual, lo que nos da una idea de su máxima importancia, en palabras de Daniel Goleman, “la combinación entre talento razonable y la capacidad de perseverar ante el fracaso es lo que conduce al éxito, y esta perseverancia se consigue manteniendo una actitud positiva en el proceso”.

 
 

Positividad y rendimiento deportivo:

 
3

Ser positivo es especialmente interesante para mejorar el rendimiento deportivo. Viendo tanto los fracasos como los éxitos de forma positiva nos permite analizar el motivo de los mismos y potenciar aquellos puntos débiles para que posteriormente podamos mejorar nuestras marcas.

 

Además, ver las cosas de forma positivas permite adoptar una mayor motivación para afrontar los entrenamientos y las dificultades.

 
 

Conclusiones:

 

Ser positivo nos ayuda a vivir de una forma más plena aumentando nuestro bienestar día a día, pero quizás, una de las mayores ventajas que se obtienen al mantener esta actitud es que nos ayudan a vivir de mejor manera las situaciones desagradables o complicadas que surgen a lo largo de nuestra vida.

 

Si somos capaces de sacar el lado bueno de los problemas o los obstáculos que se nos presentan, de no centrarnos en lo negativo, en lo que nos falta o en nuestra “mala suerte”, viviremos mucho más felices y al fin y al cabo, ¿no es ese el sentido de la vida?

 
 

¡Si te gustó, comparte!
 
 

Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook

SOBRE EL AUTOR