¿Es bueno para nuestra piel tomar el sol?

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Ahora que empieza el buen tiempo, es habitual pasarse muchas horas expuesto al sol, ya sea porque queremos ponernos morenos, porque queremos disfrutar en la playa o la piscina…

 

En este artículo hablaremos de los beneficios y/o inconvenientes que tiene para nuestro organismo, especialmente para nuestra piel, tomar el sol y analizaremos cuales son los factores de riesgo.

 
 

Introducción: Radiaciones electromagnéticas

 
introduccion

Lo que nosotros recibimos del sol no es nada más que un conjunto de radiaciones electromagnéticas con diferentes longitudes de onda que afectan de forma diferente a nuestro organismo.

 

Infrarojos:

 

Emiten radiación en forma de calor y producen sensación térmica sobre la piel.

 

Visibles:

 

Es la radiación que captan nuestros ojos y gracias a la que podemos diferenciar el día y la noche, así como percibir los colores.

 

ULTRAVIOLETAS (UV):

 

Son ondas cortas que, aunque son invisibles, transmiten radiación UV y pueden llegar a ser muy dañinos.

 
Rayos UVA: La longitud de onda es de 320-400 nanómetros. Pueden atravesar la epidermis y llegar hasta la dermis (la capa más profunda de la piel) produciendo el bronceado y envejecimiento cutáneo.

 
Rayos UVB: Su longitud de onda es de 290-300 nanómetros. Llegan solamente a la epidermis (la capa más superficial de la piel) y son los causantes de las quemaduras solares y cánceres cutáneos. La capa de ozono los filtra en gran parte.

 
Rayos UVC: Son las radiaciones de mayor energía, con una longitud de onda entre 200-290 nanómetros, y son muy peligrosos para la salud. Por suerte apenas nos afectan ya que el oxígeno y el ozono de la estratosfera los destruyen impidiendo que lleguen a la superficie de la tierra.

 
rayos
 
 

Beneficios de tomar el sol:

 

Entre los múltiples aspectos beneficiosos del sol en nuestro organismo hay que destacar:

 

Estimula la síntesis de vitamina D:

 

Para que nuestro organismo sintetice vitamina D es necesario que nuestra piel entre en contacto con la radiación solar. Se estima que para una correcta aportación de vitamina D, con tan solo una exposición de 10-15 minutos un par o tres de veces por semana, en una zona aproximada de 25 cm cuadrados de piel es suficiente.

 

La vitamina D es una vitamina esencial para el crecimiento y desarrollo corporal, la mineralización de los huesos durante el crecimiento y también en adultos para el mantenimiento de una buena salud de huesos y dientes ya que permite la absorción de calcio y mantiene nuestros huesos y dientes sanos y fuertes.

 

Ayuda a controlar el estrés y el cansancio:

 
estrés

La luz del sol influye en varias funciones fisiológicas como la fertilidad y los cambios de humor. Hay estudios publicados que demuestran la relación directa entre la elevada incidencia de irritabilidad, fatiga, insomnio y depresión con una exposición solar disminuida, sobre todo en países con inviernos ”sin luz” como Finlandia y Noruega.

 

Potencia el flujo de sangre:

 

Entre las radiaciones solares están los rayos infrarrojos, que dan sensación de calor y provocan una vasodilatación de la piel y aumento de la circulación sanguínea en esa zona; por lo tanto aumentará también la distribución de sustancias producidas por la exposición solar a los rayos UV como la vitamina D. Esta vasodilatación también favorece un ligero aumento del metabolismo a la vez que disminuye la incidencia de enfermedades cardiovasculares

 

Puede mejorar la salud de nuestra piel:

 
piel

Hay varias enfermedades de la piel que mejoran con la exposición solar moderada, como la psoriasis o el eczema atópico. También la vasodilatación que comentábamos en el punto anterior mejorará la curación de heridas, aunque debemos protegerlas si no queremos dejar una marca por culpa de la exposición solar.

 

Potenciador de sistema nervioso y del estado mental:

 

Durante una exposición solar moderada, nos proporciona una sensación de euforia y sensación tonificante. Aunque tomado en exceso puede producir el efecto contrario, de pérdida de energía y fatiga.

 

Nos proporciona una apariencia saludable:

 

Aunque no sea un beneficio directo sobre la salud, indirectamente nos proporciona un beneficio psicológico y temporalmente estético, sobre todo en verano.

 
 

Peligros de tomar el sol:

 
peligros
Aunque el sol es indispensable para nuestro correcto funcionamiento y nos aporte una sensación agradable, la exposición excesiva y sin protección es una agresión severa y tendrá repercusiones permanentes en nuestra piel.

 

La radiación solar en una piel expuesta de forma inadecuada puede producir trastornos que se manifestarán a corto plazo y a largo plazo. Algunos de ellos son:

 

BRONCEADO:

 

El bronceado es un mecanismo de defensa de nuestra piel, en la que los melanocitos producen un pigmento, la melanina, que da color pardo a nuestra piel para protegernos contra las radiaciones UV. No es un aspecto negativo si este bronceado se adquiere progresivamente y mediante exposiciones solares cortas y usando protección. Sin embargo, será uno de los principales agravantes del fotoenvejecimiento prematuro de nuestra piel.

 

ERITEMA CUTÁNEO:

 
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Es el enrojecimiento de la piel tras una exposición solar intensa o sin protección.
Quemaduras solares, que se acompaña de inflamación y a veces incluso la formación de ampollas o vesículas.

 

ALTERACIONES DE LA PIGMENTACIÓN:

 

Aparecen sobre todo hipercromías (aumento de la pigmentación en determinadas zonas) entre las que destacan las pecas, frecuentes en personas pelirojas, los lunares o nevus, los melasmas (manchas oscuras que aparecen frecuentemente en mujeres embarazadas) y los lentigos (manchas solares que aparecen en las zonas expuestas al sol, sobre todo con la edad).

 

FOTOENVEJECIMIENTO CUTÁNEO O ENVEJECIMIENTO PREMATURO DE LA PIEL POR LA ACCIÓN DEL SOL.

 

La piel fotoenvejecida es una piel áspera, sin elasticidad, con líneas de arrugas gruesas y con surcos, presentan manchas e incluso pequeños derrames capilares. Hay estudios que afirman que el 75% de las arrugas cutáneas son producidas por la exposición solar.

 

CÁNCER DE PIEL:

 

Las radiaciones solares son mutagénicas y dañan el ADN celular. Esta radiación es acumulativa, de manera que el número, frecuencia e intensidad de las exposiciones solares desde la infancia y adolescencia suponen un riesgo proporcionalmente directo al de la aparición de cáncer de piel.

 

Tanto la radiación UVB como UVA son el principal riesgo para desarrollar en un futuro cáncer de piel (carcinoma basocelular, carcinoma escamoso y melanoma) ya que la radiación a la que hemos estado sometidos durante toda nuestra vida tiene poder acumulativo (cuanta más radiación o exposición, mayor probabilidad de padecer cáncer de piel).

 
 

FACTORES QUE MODULAN LA CANTIDAD DE RADIACIÓN:

 
factores
No toda la radiación solar es igual. Hay una serie de factores que aumentan o disminuyen la peligrosidad y los beneficios de tomar el sol.

 

LA CAPA DE OZONO:

 

Está situada a unos 30-40 km de altura de la superficie de la tierra. Aunque es una de las principales protecciones que evitan que los rayos UV nos dañen, cada vez se destruye de una manera más rápida por la acción de unas sustancias, los clorofluorocarbonos (CFCs), muy usados en las industrias relacionadas con aerosoles, aires acondicionados y pinturas. Esta disminución de la capa de ozono favorecerá que cada vez nos llegue una mayor cantidad de radiación, sobre todo la radiación UVB, y por lo tanto que seamos más propensos a padecer enfermedades como el cáncer de piel y cataratas oculares.

 

LA ALTITUD:

 

Cuanta mayor altitud menor es el grosor de atmósfera que debe atravesar la radiación UV para llegar a la superficie terrestre. Por cada 1000 metros de altura la radiación UV aumenta entre un 6% y 8%.

 

LA LATITUD:

 

La intensidad con la que nos llegan los rayos solares es mayor en zonas más cercanas al Ecuador.

 

LA REFLEXIÓN:

 

La radiación que llega a la superficie terrestre en una parte es absorbida y otra parte es reflejada.
 
Aunque la hierba, la tierra y arena reflejan menos de un 10% de esta radiación, el agua y la nieve pueden llegar a reflejar hasta el 80% de la radiación.

 

LA HORA DEL DÍA:

 

A medida que va pasando la mañana el sol se sitúa en una posición más alta hasta que llega a situarse de manera perpendicular (mediodía), en esta posición la incidencia de los rayos solares sobre la superficie terrestre es vertical y debe atravesar una menor cantidad de atmósfera.

 

LA ESTACIÓN DEL AÑO:

 

La cantidad de radiación solar que nos llega en invierno y otoño es menor que la que nos llega en primavera y verano.

 

Por lo tanto, teniendo en cuenta que la radiación UV que nos llega será bastante elevada, sobre todo en verano, lo ideal es que la exposición al sol sea de forma protegida, mediante el uso de fotoprotectores y evitando las horas de mayor radiación (entre las 12 am y las 17 pm), para evitar las quemaduras solares que son un futuro riesgo de cáncer de piel además de una de las principales causantes del fotoenvejecimiento cutáneo. El uso de fotoprotectores no evitará que se broncee la piel, sino que retrasará la velocidad de este bronceado pero reduciendo mucho el riesgo de quemarse.

 

También podemos protegernos mediante la ingesta de alimentos con una alta cantidad de antioxidantes naturales y algunos suplementos que nos ayudarán a reforzar las defensas de nuestro organismo contra las radiaciones solares, y además coger este tono bronceado en la piel que tanto nos favorece en verano .

 
 

FUENTES:

 

AEMPS: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.
 
AECC: Asociación Española Contra el Cáncer.
 
Woo DK, Eide MJ. Tanning beds, skin cancer, and vitamin D: An examination of the scientific evidence and public health implications. Dermatol Ther. 2010 Jan-Feb;23(1):61-71.
 
· Diehl JW, Chiu MW. Effects of ambient sunlight and photoprotection on vitamin D status. Dermatol Ther. 2010 Jan-Feb;23(1):48-60.
 
· Sage RJ, Lim HW. Therapeutic Hotline: Recommendations on photoprotection and vitamin D. Dermatol Ther. 2010 Jan-Feb;23(1):82-5.
 
· Reichrath J, Reichrath S. Hope and challenge: the importance of ultraviolet (UV) radiation for cutaneous vitamin D synthesis and skin cancer. Scand J Clin Lab Invest Suppl. 2012 Apr;243:112-9.

 
 

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SOBRE EL AUTOR

Pau Garcia López

Pau Garcia LópezMi nombre es Pau Garcia López. Siento un gran interés por el mundo de la nutrición y en especial, por los efectos de los alimentos en nuestro organismo. Estudié el grado superior de dietética y al terminarlo me uní a la comunidad de BePMF, de la cual, actualmente formo parte. Me considero una persona que le gusta estar enterado de las últimas noticias, investigaciones y estudios sobre este campo. Y siempre con la idea: Si eres lo que comes, ¿qué te gustaría ser?

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